¿Por qué el rescate no es la solución?


El rescate, un mal eufemismo de la palabra intervención, no es la solución a los problemas financieros y económicos de España. Es la salida falsa y fácil de un mal Gobierno en un momento de falta de una autoridad política democrática en Europa que haga frente a la situación.

Ayer fue uno de esos días donde la desinformación se impuso de una manera implacable.

¿De verdad alguien creía que la prima de riesgo se iba a relajar y que iba a bajar el tipo de interés al que España puede financiarse en los mercados?

Es de chiste que muchos medios en el día de ayer se sorprendieran de que la bolsa rebotara y que la prima de riesgo volviera a situarse por encima de los 520 puntos.

Solicitando el rescate ante la UE y el FMI -y del modo que lo hizo-, Rajoy no hizo otra cosa que disparar contra sí mismo. Bueno, mejor dicho contra todos los españoles.

El mal llamado rescate es precisamente eso: asumir que un Estado no puede financiarse en los mercados. Y una vez que lo asumes, lógicamente, es cuando nadie te financia.

Si no que se lo pregunten a Grecia que lleva semanas con una prima de riesgo por encima de los 2.700 puntos; a Portugal que se ha estancado por encima de los 900, o a Irlanda que no baja de los 680 puntos.

Si alguien creía que esto era el comienzo del final de la crisis se equivoca. Este es el principio del fin. El fin de un modelo económico y social que se fundó tras la Segunda Guerra Mundial.

El capitalismo financiero monopolista venció al comunismo. Ahora muere de éxito. Es decir, muere por haber ganado la batalla por evitar los controles de cualquier poder democrático.

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *