El malestar de la juventud: cambiar de futuro

La juventud es uno de los sectores sociales más afectados por la crisis económica. En España, ya hay más  jóvenes en paro que trabajando. La población menor  de 25 años con estudios superiores carga con una tasa  de paro del 36,6%, quince puntos por encima que los  jóvenes alemanes. La precariedad es la norma para los  que tienen empleo, con una tasa de temporalidad del  48%. Dos millones de jóvenes no tienen ningún tipo de  ingresos. Y sólo el 25% están emancipados.

El malestar actual de la juventud forma parte de un  malestar general con la situación política y económica.  Un malestar que se conecta también con elementos diferidos para los jóvenes, porque sus consecuencias van  a marcar las trayectorias biográficas de toda una generación. El incremento de la vulnerabilidad en las condiciones socioeconómicas de transición a la vida adulta está  generando graves problemas de integración social.

El paro de hoy cristalizará en carreras profesionales discontinuas que van a impedir periodos de cotización suficientes como para poder tener pensiones en  el futuro. Y el retraso en la emancipación, con un fuerte  impacto demográfico, va a desencadenar nuevas formas  de exclusión social durante las próximas décadas. Sigue leyendo

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